Puesta en marcha llave en mano

No es otra herramienta para configurar. Es Ofinexia funcionando en tu negocio.

Te ayudamos a ver qué parte de tu oficina digital tiene más sentido montar primero, la dejamos configurada a tu medida y tú solo la usas.

Empieza por la oficina o por un agente: atender a tus clientes, tus redes o tus números. No tienes que montarlo todo de golpe.

La diferencia

Llave en mano: te lo dejamos funcionando

Ofinexia está pensada para dueños de negocio ocupados. No te damos un panel vacío para que pierdas tardes entendiendo opciones. Primero vemos cómo trabajas, qué te quita tiempo y qué necesitas resolver. Después dejamos Ofinexia preparada para tu día a día.

  • No empiezas desde cero.
  • No tienes que aprender una herramienta compleja.
  • No adaptas tu negocio al software: Ofinexia se ajusta a tu forma de trabajar.
  • El objetivo no es “usar IA”; es que tus clientes estén atendidos, tus redes al día y tus números en orden.

Proceso

De “me interesa” a “lo tengo montado” en 4 pasos

La puesta en marcha es sencilla: entendemos tu negocio, montamos lo necesario, lo dejamos listo y te acompañamos al arrancar.

  1. 1. Diagnóstico

    Primero entendemos dónde se te va el tiempo.

    Vemos si tu prioridad está en atender a tus clientes, en tus redes, en tus números o en tener todo tu negocio en un solo sitio. Con eso te recomendamos por dónde empezar, sin obligarte a contratarlo todo desde el primer día.

    • Detectamos el dolor principal de tu negocio.
    • Aterrizamos el caso real, no una demo bonita.
    • Te decimos si empezar por la oficina o por un agente.
  2. 2. Configuración a tu medida

    Montamos Ofinexia con tus reglas y tu forma de trabajar.

    La dejamos preparada para responder como necesitas, recoger la información correcta, organizar tus contactos, ajustar tareas y encajar en tu rutina. Tú nos cuentas cómo funciona tu negocio; nosotros lo traducimos en una oficina digital lista para usar.

    • En tu oficina: ordenamos tus contactos, tu agenda y tus mensajes.
    • En el Agente de Recepción: definimos cómo atiende, qué datos recoge, cuándo da cita y cuándo te pasa lo urgente.
    • En el Agente de Redes: preparamos contigo el perfil de tu marca: cómo hablas a tus clientes y qué no dirías nunca.
    • En el Agente de Administración: lo ajustamos a tus gastos, tu banco y tu forma de trabajar con la gestoría.
  3. 3. Puesta en marcha

    No te dejamos solo con un acceso y un tutorial.

    Antes de que lo uses de verdad, revisamos que Ofinexia encaje con tu caso. Ajustamos mensajes, avisos, flujos y tareas para que la experiencia sea sencilla desde el primer uso. Y si sumas varios agentes, queda todo conectado, trabajando como un solo equipo.

    • Probamos tu oficina, y tus agentes si los sumas, con situaciones reales de tu negocio.
    • Ajustamos lo importante antes del arranque.
    • Dejamos la oficina digital preparada para funcionar, no solo instalada.
  4. 4. Acompañamiento inicial

    Arrancas con ayuda, sin quedarte vendido.

    Durante los primeros días revisamos que entiendas cómo usar Ofinexia, resolvemos dudas iniciales y ajustamos detalles según el uso real. La idea es que entre en tu rutina sin fricción.

    • Te ayudamos a usarlo con seguridad.
    • Ajustamos lo que se vea en el uso real.
    • El objetivo es que Ofinexia trabaje contigo, no que te dé más trabajo.

Herramienta tradicional vs Ofinexia

No compras otro software para abandonar en dos semanas

La diferencia está en cómo empiezas. Una herramienta tradicional te da acceso. Ofinexia parte de tu problema real y nos encargamos de montarla.

Herramienta tradicional

Te da acceso, plantillas y opciones. Luego tú tienes que entenderlo, configurarlo y mantenerlo.

  • Empiezas con una pantalla vacía.
  • Tienes que decidir cómo montarlo.
  • Requiere tiempo, pruebas y ajustes.
  • Si nadie lo usa bien, se queda parado.
  • Tu negocio acaba adaptándose a la herramienta.

Ofinexia

Parte de tu negocio, se configura a tu medida y queda lista para que tú solo la uses.

  • Empiezas con un diagnóstico.
  • Se monta según tu forma de trabajar.
  • Dejamos tu oficina preparada, y tus agentes, si los sumas.
  • Te acompañamos en el arranque.
  • La herramienta se adapta al negocio.

Empieza por tu dolor principal

No tienes que montar toda tu oficina digital de golpe

Empieza por la oficina o por un agente —el agente lleva la oficina incluida— y amplía cuando tenga sentido.

Todo en un solo sitio

Oficina

Tus clientes, tu agenda y todos tus mensajes (email, WhatsApp, teléfono y web) en un mismo sitio, con el seguimiento de cada cliente a la vista. Se puede contratar sola.

Tengo los clientes repartidos

Atención 24/7

Agente de Recepción

Atiende a tus clientes 24/7 con el nombre y el tono de tu negocio, les da cita en tu agenda y te pasa lo urgente.

Se me escapan clientes

Redes al día

Agente de Redes

Te prepara las ideas, los textos y las imágenes de tus redes sociales con el tono de tu negocio.

Mis redes están paradas

Números en orden

Agente de Administración

Registra tus gastos, cuadra tus movimientos del banco y te dice cómo va la caja.

El papeleo se me acumula

Arranque sencillo

No necesitas tenerlo todo ordenado antes de empezar

En el diagnóstico vemos lo necesario y te guiamos paso a paso. No hace falta saber de IA, tener procesos perfectos ni cambiarlo todo desde el primer día. Lo importante es tener claro qué problema quieres resolver primero.

  • Si tienes los clientes repartidos entre el móvil, el email y una libreta, empezamos por la oficina.
  • Si se te escapan clientes porque no llegas al teléfono, empezamos por el Agente de Recepción.
  • Si tus redes llevan semanas paradas, miramos el Agente de Redes.
  • Si el papeleo te come tiempo, vemos el Agente de Administración.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la puesta en marcha

Siguiente paso

Cuéntanos qué parte de tu negocio te quita más tiempo

Vemos si tiene más sentido empezar por la oficina o por un agente —atender a tus clientes, tus redes o tus números— y te proponemos el primer paso para montar Ofinexia en tu negocio.

Sin compromiso de contratarlo todo. Sin líos técnicos. Empieza por lo que más te pesa ahora.